Lista alfabética de biografías
Agustín de Hipona
Corrie ten Boom
Dietrich Bonhoeffer
Juan Pablo II
Karl Barth
Madre Teresa de Calcuta
Reinhard Junker
Tomás de Kempis
Miércoles, 8 of Septiembre of 2010
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Agustín de Hipona
Corrie ten Boom
Dietrich Bonhoeffer
Juan Pablo II
Karl Barth
Madre Teresa de Calcuta
Reinhard Junker
Tomás de Kempis
(* 1956) es un teólogo alemán y profesor capacitado, autor de libros y secretario de la comunidad de estudios evangélica Palabra y Saber.
Junker estudió en Freiburg en Breisgau bilogía y matemática para la licencia de enseñanza en escuelas secundarias. Luego de distintas capacitaciones habilitantes posteriores trabajó desde 1985 en Baiersbonn en la Selva Negra como colaborador para Palabra y Saber. Los primeros dos años su trabajo fue por el financiado y luego asumido por el círculo mencionado. Hasta 1992 siguió su formación en “teología interdisciplinaria” y obtuvo el doctorado en la universidad teológica de Leuven en Bélgica a través de una disertación crítica de la evolución teística (publicado bajo el título “¿Vida a través de la muerte?”)
Agustín de Hipona, o San Agustín (en latín: Aurelius Augustinus Hipponensis; en griego: Αὐγουστῖνος Ἱππῶνος, Augoustinos Hippōnos) (13 de noviembre de 354 - Hippo Regius, 28 de agosto de 430), es junto con Jerónimo de Estridón, Gregorio Magno y Ambrosio de Milán uno de los cuatro más importantes Padres de la Iglesia latina.
Biografía
Infancia y juventud
Nació el 13 de noviembre de 354 en Tagaste, pequeña ciudad de Numidia en el Africa romana. Su padre, llamado Patricio, no era religioso cuando nació su hijo. Su madre, Santa Mónica es puesta por la Iglesia como ejemplo de “mujer cristiana”, de piedad y bondad probadas, madre abnegada y preocupada siempre por el bienestar de su familia, aún bajo las circunstancias más adversas. Mónica le enseñó a su hijo los principios básicos de la religión cristiana y al ver cómo el joven Agustín se separaba del camino del cristianismo se entregó a la oración constante en medio de un gran sufrimiento. Años más tarde Agustín se llamará a sí mismo “El hijo de las lágrimas de su madre”.
San Agustín estaba dotado de una gran imaginación y de una extraordinaria inteligencia. Se destacó en el estudio de las letras. Mostró un gran interés hacia la literatura, especialmente la griega clásica y poseía gran elocuencia. Sus primeros triunfos tuvieron como escenario Madaura y Cartago. Durante sus años de estudiante en Cartago desarrolló una irresistible atracción hacia el teatro. Al mismo tiempo, gustaba en gran medida de recibir halagos y la fama, que encontró fácilmente en aquellos primeros años de su juventud. Allí mismo en Cartago se destacó por su genio retórico y sobresalió en concursos poéticos y certámenes públicos. Aunque se dejaba llevar ciegamente por las pasiones humanas y mundanas, y seguía abiertamente los impulsos de su espíritu sensual y mujeriego, no abandonó sus estudios, especialmente los de filosofía. El propio Agustín hace una crítica muy dura y amarga de esta etapa de su juventud en sus Confesiones.
A los diecinueve años, la lectura de Hortensius de Cicerón despertó en la mente de Agustín el espíritu de especulación y así se dedica de lleno al estudio de la filosofía. Además, será en esta época cuando el joven Agustín conocerá a una mujer con la que mantendrá una relación estable de catorce años y con la cual tendrá un hijo: Adeodato.
En su búsqueda incansable de respuesta al problema de la verdad, Agustín pasa de una escuela filosófica a otra sin que encuentre en ninguna una verdadera respuesta a sus inquietudes. Finalmente abraza el maniqueísmo creyendo que en este sistema encontraría un modelo según el cual podría orientar su vida. Varios años siguió esta doctrina y solamente la abandonó después de hablar con el obispo Fausto. Ante tal decepción, se convenció de la imposibilidad de llegar a alcanzar la plena verdad, y por ello se hizo escéptico.
Un día San Agustín paseaba por la orilla del mar, dándole vueltas en su cabeza a muchas de las doctrinas sobre la realidad de Dios, una de ellas la doctrina de la Trinidad. De repente, alza la vista y ve a un hermoso niño, que está jugando en la arena, a la orilla del mar. Le observa más de cerca y ve que el niño corre hacia el mar, llena el cubo de agua del mar, y vuelve donde estaba antes y vacía el agua en un hoyo. Así el niño lo hace una y otra vez. Hasta que ya San Agustín, sumido en gran curiosidad se acerca al niño y le pregunta: “Oye, niño, ¿qué haces?” Y el niño le responde: ” Estoy sacando todo el agua del mar y la voy a poner en este hoyo”. Y San Agustín dice: “Pero, eso es imposible”. Y el niño responde: “Más imposible es tratar de hacer lo que tú estas haciendo: Tratar de comprender en tu mente pequeña el misterio de Dios”.
Sumido en una gran frustración personal, decide en 383 partir para Roma, la capital del Imperio. Su madre le acompaña en este viaje. En Roma enferma de gravedad y gracias a su amigo y protector Símaco, prefecto de Roma fue nombrado “magister rhetoricae” en Mediolanum (actual Milán).
Conversión al cristianismo
Fue en Milán donde se produjo la última etapa antes de su conversión: empezó a asistir como catecúmeno a las celebraciones litúrgicas del obispo Ambrosio, quedando admirado de sus predicaciones y su corazón. Entonces decidió romper definitivamente con el maniqueísmo. Esta noticia llenó de gozo a su madre que se encargó de buscarle un matrimonio acorde con su estado social y dirigirle hacia el bautismo. Se despidió de su compañera sentimental con gran dolor y en vez de optar por casarse con la mujer que Mónica le había buscado, decidió vivir en ascesis; decisión a la que llegó después de haber conocido los escritos neoplatónicos gracias al sacerdote Simpliciano. Los platónicos le ayudaron a resolver el problema del materialismo y el del mal. San Ambrosio le ofreció la clave para interpretar el Antiguo Testamento y encontrar en la escritura la fuente de la fe. Por último san Pablo le ayudó a solucionar el problema de la mediación y de la gracia. Ya sólo quedaba la crisis decisiva, estando en el jardín con su amigo Alipio, reflexionando sobre el ejemplo de Antonio, oyó la voz de un niño de una casa vecina que decía: toma y lee,1 y entendiéndolo como una invitación divina, cogió la Biblia, la abrió por las cartas de Pablo y leyó el pasaje Rom 13, 13ss. Al llegar al final de esta frase se desvanecieron todas las sombras de duda.2
En 386 se consagra al estudio formal y metódico de las ideas del cristianismo. Renuncia a su cátedra y se retira con su madre y unos compañeros a Casiciaco, cerca de Milán para dedicarse por completo al estudio y a la meditación. El 23 de abril de 387, a los treinta y tres años de edad, es bautizado en Milán por el santo obispo Ambrosio. Ya bautizado, regresa a África, pero antes de embarcarse, su madre Mónica muere en Ostia, el puerto cerca de Roma.
Monacato y episcopado
Cuando llegó a Tagaste vendió todos sus bienes y el producto de la venta lo repartió entre los pobres. Se retiró con unos compañeros a vivir en una pequeña propiedad para hacer allí vida monacal. Años después esta experiencia será la inspiración para su famosa Regla. A pesar de su búsqueda de la soledad y el aislamiento, la fama de Agustín se extiende por toda la comarca.
En 391 viajó a Hipona para buscar un lugar donde abrir un monasterio y vivir con sus hermanos, pero durante una celebración litúrgica fue elegido por la comunidad para que fuese ordenado sacerdote, a causa de las necesidades del obispo de Hipona, Valerio. Aceptó esta brusca elección con lágrimas en los ojos, pues al principio se negaba con gritos y lágrimas a aceptarla. Algo parecido sucedió al ser consagrado obispo en el 395. Fue entonces cuando dejó el monasterio de laicos y se instaló en la casa del obispo, que transformó en un monasterio de clérigos.
La actividad episcopal de Agustín es enorme y variada. Predica a todo tiempo y en muchos lugares, escribe incansablemente, polemiza con aquellos que van en contra de la ortodoxia de la doctrina cristiana de aquel entonces, preside concilios, resuelve los problemas más diversos que le presentan sus fieles. Se enfrentó a maniqueos, donatistas, arrianos, pelagianos, priscilianistas, académicos, etc.
Agustín murió en Hipona el 28 de agosto de 430 durante el sitio al que los vándalos de Genserico sometieron a la ciudad durante la invasión de la provincia romana de África. Su cuerpo, en fecha incierta, fue trasladado a Cerdeña y, hacia el 725, a Pavía, a la basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, donde reposa hoy.
Tomás de Kempis O.S.A. (Kempen, al noroeste de Colonia, Alemania en 1380 -Zwolle, al noreste de Amsterdam el 30 de agosto de 1471) fue un monje cristiano renacentista del siglo XV y el autor de la Imitación de Cristo, uno de los más conocidos libros de devoción cristiana redactado a propósito de la formación de los monjes, pero que ha sido valorado por otros seguidores de Cristo por fuera del monaquismo. Si bien su autoría fue ampliamente contestada por autores posteriores, en la actualidad se tiene como histórica su atribución. La Iglesia Católica en especial venera su nombre como “beato” y otros grandes personajes de la espiritualidad cristiana le han dado significativa importancia como Teresita de Lisieux, Bossuet, Voltaire, Juan Bosco y Juan XXIII, entre otros.
Tomás pertenece a la escuela de místicos que se difundieron especialmente en el norte de Europa, de Suiza a Holanda. Fue un seguidor de Geert Groote y Florentius Radewijns, los fundadores de los Hermanos de la Vida Común. Sus escritos son de carácter devocional e incluyen meditaciones, cartas, sermones, una vida de santa Lydwine, una mujer cristiana que dio muestras de grandes virtudes y perseverancia aún en momentos de grandes dificultades. Tiene la biografía de Groote, Radewijns y nueve de sus compañeros. Todas esas obras tienen el mismo sentido, estilo y fuerza de la Imitación de Cristo como una prolongada meditación de la vida y las bendiciones divinas. Todas sus obras son una permanente adoración a Cristo.
La Madre Teresa de Calcuta, nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu /ˈagnɛs gɔnˈʤa bɔˈjadʒju/, (Skopje, Imperio Otomano, actual República de Macedonia; 26 de agosto de 1910 - Calcuta, India; 5 de septiembre de 1997) fue una religiosa católica albanesa célebre por su labor humanitaria en la India. Fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1979 y beatificada por el Papa Juan Pablo II en 2003.
Agnes hizo su Primera Comunión a la edad de cinco años y medio, y recibió la Confirmación en noviembre de 1916. Desde el día de su Primera Comunión mostró una gran devoción religiosa. En su formación religiosa, Teresa fue asistida además por la Parroquia Jesuita del Sagrado Corazón, en la que ella estaba muy integrada. Cuando tenía treinta años, se hizo misionera. En Irlanda recibió el nombre de Hermana María Teresa. En el mes de diciembre inició su viaje hacia India, donde enseñó en la Escuela para mujeres St. Mary. El 24 de mayo de 1937, la Hermana Teresa hizo su profesión convirtiéndose en “esposa de Cristo” para “toda la eternidad”. Desde ese momento se la llamó Madre Teresa de Calcuta. Continuó enseñando en St. Mary, convirtiéndose en directora del centro en 1944. Al ser una persona de profunda oración y de arraigado amor por sus hermanas religiosas y por sus estudiantes, los veinte años que la Madre Teresa transcurrió en Loreto estuvieron impregnados de profunda alegría. Caracterizada por su caridad, vivió su consagración a Jesús entre sus compañeras con fidelidad y alegría. En 1950 fundó la orden femenina de las “Misioneras de la Caridad” y su rama masculina (”Hermanos de la Caridad”) en 1963. Más tarde, en 1979, recibió el Premio Nobel de la Paz. En marzo de 1997, la Madre Teresa bendijo a su recién elegida sucesora como Superiora General. Después de encontrarse por última vez con el Papa, volvió a Calcuta donde transcurrió las últimas semanas de vida.
Para el día de su muerte se habían consagrado casi 4.000 Misioneras de la Caridad, y sus comunidades se habían establecido 610 fundaciones en 123 países del mundo.
(4 de febrero de 1906 - 9 de abril de 1945) fue un líder religioso alemán que partícipó en el movimiento de resistencia contra el nazismo. Bonhoeffer, pastor y teólogo luterano, fue arrestado y encarcelado. Acusado luego de formar parte, mientras estaba preso, en los complots planeados por miembros de la Abwehr (Oficina de Inteligencia Militar) para asesinar a Adolf Hitler, fue finalmente colgado tras el fallido intento de asesinato del 20 de julio de 1944.
Biografía - Periodo de Formación
Bonhoeffer nació en Breslau, Alemania (hoy Wrocław, Polonia) en el seno de una familia de la alta burguesía prusiana. Su padre era profesor de psiquiatría y neurología en Berlín; y su madre, descendiente de teólogos y artistas, tomó la educación de sus hijos. El teólogo Adolf von Harnack era vecino de ellos. Dietrich, a los 8 años de edad, vive los horrores de la Primera Guerra Mundial, en la que muere uno de sus hermanos y 3 primos.
A los 17 años comienza sus estudios de teología en la Universidad de Tubinga, y 2 años después los continúa en la Universidad de Berlín. En 1927, a la edad de 21 años, se doctoró con la tesis Sanctorum Communio, la que el teólogo Karl Barth consideró como un milagro teológico.
Se traslada a Barcelona, para asumir la vicaría de la Iglesia Luterana en Barcelona, posteriormente se devuelve a Berlín, y presenta en 1930 su tesis de habilitación titulada Akt und Sein - Traszendentalphilosophie und Ontologie in der systematischen Theologie. Como aún era muy joven para ser ordenado, aprovecha de viajar en ese año a Nueva York para tomar algunos cursos de especialización en el Union Theological Seminary. Finalmente el 11 de noviembre de 1931, a la edad de 25 años, es ordenado de pastor luterano.
Resistencia contra el nazismo
En la Universidad de Berlín enseñó Teología y escribió varios libros. Opuesto firmemente al nazismo y a la claudicación de las iglesias alemanas frente a Hitler, se vio implicado, junto con Karl Barth, Martin Niemöller y otros, en el establecimiento de la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante o Iglesia de la Confesión, de teología luterana pero no oficial). En abril de 1933, en una conferencia ante los pastores berlineses, Bonhoeffer insistió en que la resistencia política se hacía imprescindible. Entre finales de 1933 y 1935 sirvió como pastor de dos iglesias germanófonas protestantes en Londres.
Volvió a Alemania para encabezar un seminario ilegal para pastores de la Iglesia de la Confesión, en Finkenwalde. La Gestapo clausuró el seminario en 1937 y le prohibió predicar, enseñar y finalmente hablar lo más mínimo en público. El seminario funcionó entonces en el estadio von Blumenthal de Gross Schlönwitz, pero fue nuevamente cerrado el estallar la guerra. La resistencia, con la que colaboraba Bonhoeffer, era activa desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Durante este periodo, Bonhoeffer mantuvo estrechos contactos con Carl Friedrich Goerdeler y trabajó mano a mano con numerosos opositores a Hitler.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Bonhoeffer desempeñó un papel clave de acaudillamiento en la Iglesia de la Confesión, que se oponía a las políticas antisemitas de Hitler. Estaba entre aquéllos que apelaban a la abierta resistencia de la iglesia al tratamiento que Hitler daba a los judíos. Aunque la Iglesia de la Confesión no era grande, representaba un foco considerable de oposición cristiana al régimen nazi en Alemania.
En 1939 se unió a un grupo clandestino de la resistencia, que incluía militares de alto rango con base en Abwehr, u Oficina de Inteligencia Militar, quienes, encabezados por el almirante Wilhelm Canaris, querían derrocar el régimen nacionalsocialista de Hitler. Lo arrestaron en abril de 1943, después de que condujera hacia él el dinero del Proyecto 7, usado para ayudar a escapar a judíos a Suiza. Fue acusado de conspiración y encarcelado en la cárcel de Tegel, en Berlín, durante un año y medio.
Tras el complot infructuoso del 20 de julio de 1944, Bonhoeffer fue sindicado de complicidad por sus conexiones con los conspiradores, algunos de los cuales eran familiares suyos, como su tío, el comandante de la ciudad de Berlín, Paul von Hase. Lo trasladaron a una serie de prisiones y campos de concentración, terminando en Flossenbürg. Ahí, Dietrich Bonhoeffer fue ahorcado, en el amanecer del 9 de abril de 1945, justo tres semanas antes de la liberación de la ciudad. También fueron ahorcados por participar en la conspiración su hermano Klaus y sus cuñados Hans von Dohnanyi y Rüdiger Schleicher. Los cuatro hombres fueron obligados a acudir totalmente desnudos al patíbulo.
Legado
Bonhoeffer es considerado mártir por su fe; fue absuelto de cualquier crimen por el gobierno alemán a mediados de los 90. El calendario de la Iglesia Episcopal en los Estados Unidos de América lo recuerda el 9 de abril, fecha de su martirio.
Una frase muy citada de uno de sus libros más leídos, «Seguimiento» («El costo del discipulado» o «El precio de la gracia», 1937), prefiguraba su muerte. «Cuando Cristo llama a un hombre, le ofrece a venir y morir». Sus libros «Etica» (1949) y «Resistencia y Sumisión. Cartas y apuntes desde el cautiverio» (1951) fueron publicados póstumamente. «Cartas de amor desde la prisión» recogió la correspondencia con su novia, Maria von Wedemeyer.
Se ha debatido si hubo razones teológicas y políticas detrás de un supuesto cambio desde su pacifismo cristiano, que expuso a mediados de los años 30, hasta su pretendida participación en el plan de magnicidio de Hitler, según la acusación de sus verdugos. En realidad había pasado más de un año desde el encarcelamiento de Bonhoeffer, cuando algunos de los resistentes atentaron contra el Führer, sin que pueda probarse de ninguna manera que Bonhoeffer haya participado en el violento plan de los resistentes militares.
Las cartas y papeles de Bonhoeffer desde la cárcel incluían sentencias vagas que han intrigado a muchos teólogos, incluyendo una referencia a un «cristianismo sin religión». Decía, «Jesús nos llamó, no a una nueva religión, sino a una nueva vida». Estas ideas han estimulado un movimiento teológico cristiano etiquetado como «Teología Secular» popularizado por el libro de Harvey Cox, «La Ciudad Secular». Los teólogos cristianos desde Bonhoeffer han hecho hincapié en cómo construir una teología para lo que Bonhoeffer llamó «un mundo mayor de edad», un mundo que desde la época del renacimiento ha ido dejando su adolescencia.
El obispo anglicano J.A.T. Robinson, refiriéndose a sus cartas desde la prisión, decía que Bonhoeffer estaba muy adelantado para su tiempo, y que posiblemente lo que escribió no se entienda apropiadamente de aquí a cien años. Varios libros han ayudado para acortar este trecho, entre ellos el del propio Robinson titulado «Sinceros para con Dios».
Bonhoeffer es uno de los pocos teólogos reivindicados tanto por cristianos liberales como por conservadores. Fue además una personalidad de resonancia ecuménica. El teólogo y sacerdote jesuita español José Joaquín Alemany (1937-2001), quien fue en su tiempo el mayor conocedor y divulgador hispanoamericano de la vida y obra de este teólogo luterano, dice que Bonhoeffer ha sido una figura de gran importancia de la cual se han enriquecido de su acción y de su obra cristianos más allá de todas las fronteras confesionales. También el papa Pablo VI se refería a Bonhoeffer como una personalidad hondamente cristiana y cuya definición «Jesús, hombre para los demás» es válida para nuestro tiempo.
Se acepta universalmente que, con su muerte, el mundo perdió una de las mentes teológicas más profundas.
“La Iglesia permanecía muda, cuando tenía que haber gritado… La Iglesia reconoce haber sido testigo del abuso de la violencia brutal, del sufrimiento físico y psíquico de un sinfín de inocentes, de la opresión, el odio y el homicidio, sin haber alzado su voz por ellos, sin haber encontrado los medios de acudir en su ayuda. Es culpable de las vidas de los hermanos más débiles e indefensos de Jesucristo.” Dietrich Bonhoeffer
(latín: Ioannes Paulus PP. II), Carol Józef Wojtyła [ˈkaɾɔl ˈjuzɛf vɔiˈtɨwa] (n. Wadowice, Polonia; 18 de mayo de 1920 – † Ciudad del Vaticano; 2 de abril de 2005) fue un Papa de la Iglesia Católica, Monarca y Soberano de la Ciudad del Vaticano de 1978 a 2005. Anteriormente, había sido Obispo auxiliar (desde 1958) y Arzobispo de Cracovia (desde 1962). Papa número 264 de la Iglesia Católica. Fue el primer papa polaco en la historia, y uno de los pocos en los últimos siglos que no nacieron en Italia.
Su pontificado de 26 años ha sido el tercero más largo en la historia de la Iglesia Católica, después del de San Pedro (se cree que entre 34 y 37 años) y el de Pío IX (31 años).
En 1981, mientras saludaba a los fieles en la Plaza de San Pedro, Juan Pablo II sufrió un atentado contra su vida perpetrado por Mehmet Ali Agca, quien le disparó a escasa distancia desde la multitud. Meses después, fue perdonado públicamente.
Su salud se quebrantó en los primeros meses de 2005, cuando tuvo que ser hospitalizado por un síndrome de dificultad respiratoria. Se le realizó una traqueotomía a mediados de marzo. Hacia finales del mismo mes su estado se agravó y entre el 31 de marzo y el 1 de abril sufrió una septicemia por complicación de una infección de vías urinarias.
Falleció el 2 de abril de 2005 a las 21:37 horas (hora de Italia). Pocos minutos después Monseñor Leonardo Sandri anunció la noticia a las personas congregadas en la Plaza de San Pedro y al mundo entero. Los días después de su muerte, algunos periódicos publicaron que su última palabra fue “Amén” sin embargo el Vaticano desmintió esta versión y afirmó que las últimas palabras fueron “Déjenme ir a la casa de mi padre”. La muerte fue comprobada por el Cardenal Camarlengo Eduardo Martínez Somalo. El Camarlengo comunicó la muerte al Cardenal Camillo Ruini, como “Vicario para la Urbe” y el Cardenal Decano del Colegio Cardenalicio, Joseph Ratzinger, informó oficialmente a todos los Cardenales convocándoles al Cónclave,2 al declararse la Sede Vacante.
(10 de mayo de 1886 (Basilea, Suiza) - 10 de diciembre de 1968) fue un influyente teólogo reformado y uno de los pensadores líderes del movimiento neo-ortodoxo.
Aunque nació en Basilea, Karl Barth vivió su niñez en Berna. Entre 1911 y 1921 sirvió como pastor reformado en el pueblo de Safenwil (cantón de Argovia). Posteriormente fue profesor de Teología en Gotinga (1921-1925), Münster (1925-1930) y Bonn (1930-1935). Tuvo que abandonar Alemania en 1935, por negarse a prestar juramento a Adolf Hitler. Barth regresó a Suiza y fue profesor en la Universidad de Basilea hasta su retiro en 1962, aunque siguió enseñando hasta su muerte.
Barth fue seguidor de los principios del protestantismo liberal, bajo las enseñanzas de maestros como Wilhelm Herrmann, pero se rebeló contra esta teología en tiempos de la Primera Guerra Mundial. Esta reacción fue determinada por ciertos factores, entre los que figuraban su compromiso con el movimiento religioso socialista suizo y alemán.
Su obra más importante es la dogmática eclesial, 14 tomos con más de 10.000 páginas. Su tesis principal:
Dios es Dios, pero es Dios para el mundo
el mundo es mundo, pero amado por Dios
Dios se encuentra con el mundo en su Palabra, Jesucristo.
(15 de abril de 1892 - 15 de abril de 1983) fue una escritora y activista neerlandesa, célebre por brindar refugio a los perseguidos por el régimen nazi.
Boom nació en Amsterdam (Países Bajos), era la más joven de tres hermanas y un hermano. Hija de un relojero, fue criada en el seno de la Iglesia Reformada de los Países Bajos, en neerlandés Nederlandse Hervormde Kerk (NHK). Nunca se casó.
En 1892 su familia se trasladó a la casa “Beje” en Haarlem. Corrie empezó a prepararse como relojera en 1920 y en 1922 se convirtió en la primera relojera “autorizada” en Holanda. En 1923 ayudó a organizar el primer club de mujeres, y en los años 30 estos clubes crecieron hasta convertirse en el gran Triangle Club.
Segunda Guerra Mundial
Durante los primeros años del conflicto Boom pudo rescatar a muchos judíos de una muerte segura a manos de las SS nazis. En 1940 los nazis invadieron Holanda y prohibieron su club. En 1942 su familia se volvió muy activa ocultando refugiados. Los nazis arrestaron a toda su familia en 1944; fueron enviados primero a prisiones holandesas, y finalmente al conocido campo de concentración Ravensbrück en Alemania. Corrie fue liberada al final de la guerra, tan sólo unos pocos días después de la muerte de su hermana Betsie. Volvió a Holanda para fundar centros de rehabilitación.
Posguerra
Su regreso a Alemania en 1946 fue el comienzo de muchos años de predicación ambulante en más de sesenta países, tiempo durante el que escribió muchos libros.
Su predicación se centró en el Evangelio Cristiano, poniendo especial énfasis en el perdón. En su libro Tramp for the Lord (1974), cuenta cómo, después de haber estado predicando en Alemania en 1947, se le acercó uno de los guardias más crueles del campo de Ravensbrück. Naturalmente, era reacia a perdonarle, pero se dijo a sí misma que sería capaz de hacerlo. Escribió que fue capaz después de perdonar, y que “durante un momento largo nos estrechamos las manos, el antiguo guardia y la antigua prisionera. Nunca había sentido tan intensamente el amor de Dios como lo sentí entonces”. También escribió (en el mismo pasaje) que en su experiencia en la posguerra con otras víctimas de la brutalidad nazi, aquellos que fueron capaces de perdonar son los que mejor pudieron reconstruir sus vidas.
Corrie contó la historia de su familia y su trabajo durante la Segunda Guerra Mundial en otro libro, El Refugio Secreto (1971), que fue llevado al cine, con el mismo título, por World Wide Pictures. El libro y la película dan contexto a la historia de Anne Frank, que también se ocultó en Holanda durante la guerra.
En 1978 Corrie sufrió una parálisis como consecuencia de un accidente cerebrovascular, y murió el 15 de abril de 1983, el día en que cumplía 91 años. En Haarlem, la ciudad en que vivió, hay un museo dedicado a ella y a su familia.
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