La Misión Cristiana
Evangelizar, con el mensaje de salvación de Jesucristo
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Juan 3:16
Es la primera consigna de la Iglesia de Jesucristo. El verbo ´evangelizar´ quizás de significados contradictorios y no claros manejados por la sociedad secular, sin embargo unívocos para la Iglesia.
Se conoce a esta actividad bajo los términos de: evangelismo, comunicación del Evangelio, predicación. Es una tarea específica que se desprende de:
“Vayan y hagan discípulos de todas las naciones…” Mt 28:19
Pertenecer, comprometerse a pertenecer a una comunidad reunida en torno a Jesucristo.
Lograr mantener una comunión, una familia cristiana, de allí que “hermanos en la fe”. Los cristianos no permanecen aislados se comprometen en la reunión de los creyentes (la comunión de los santos).
…”Bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo…” Mt28:19
Enseñar, sobre lo que Jesucristo quiere para nuestra vida, a partir de la Biblia.
Pensamos en los conocidos términos: educación en la fe, discipulado, catequesis, capacitación. Queremos enseñar la Biblia, libro que consideramos de autoridad única para poder asemejarnos cada vez más a nuestro Señor Jesucristo.
“…Enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes…” Mt 28:20
Adorar, a Dios en sus tres formas bíblicas, Padre , Hijo y Espíritu Santo.
Lo hacemos reunidos en nombre de Cristo, en un lugar determinado, al que mayormente llamamos Iglesia (reunión) en nuestras asambleas que podemos llamar servicios o cultos. Nos reunimos los domingos, pues recordamos que en ese día resucitó nuestro Señor. Ese día debiera ser especial y diferente a los demás (santo), por obediencia a Dios (Exodo 20). Existe un término que quiere ocuparse de esta temática: liturgia.
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente…Este es el primero y el más importante de los mandamientos.” Mt 22:37 -38
Dar y servir a los demás por mandato de Cristo y por agradecimiento a él por nuestra salvación.
Pensamos en los ministerios (servicios), en la diaconía (servicio, al prójimo). Demostrar el amor de Dios satisfaciendo las necesidades y sanando las heridas de la gente en el nombre de Jesús.
“Ama a tu prójimo como a ti mismo.” De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas. Mt 22:39-40
Date: 17 Febrero 2009




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