18º Domingo después de la Trinidad
“El mandamiento más noble”
“Uno de los maestros de la ley se acercó y los oyó discutiendo. Al ver lo bien que Jesús les había contestado, le preguntó:
—De todos los mandamientos, ¿cuál es el más importante?
29 —El más importante es: “Oye, Israel. El Señor nuestro Dios es el único Señor —contestó Jesús—.30 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” 31 El segundo es: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” No hay otro mandamiento más importante que éstos.
32 —Bien dicho, Maestro —respondió el hombre—. Tienes razón al decir que Dios es uno solo y que no hay otro fuera de él.33 Amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más importante que todos los holocaustos y sacrificios.
34 Al ver Jesús que había respondido con inteligencia, le dijo:
—No estás lejos del reino de Dios”.
Marcos 12:28-34 (Predicación)
Es especialmente importante tener en cuenta, que amar a Dios y a amar al prójimo no son dos leyes más. No constituyen sólo dos leyes más que, de hecho provienen ambas del Antiguo Testamento como atestigua este maestro “de la ley”. En la respuesta de Jesucristo se añade un ingrediente se suma importancia que, a veces dejamos de lado: “No estás lejos del reino de Dios”. Si podemos reconocer que, todo lo que hacemos hacia Dios incluido el amarlo a él y a nuestro prójimo contiene la dimensión de sentirse ya en el reino de Dios (o de los cielos) aunque con un anhelo de poder vivir en poco tiempo en él de ya forma plena, entonces reconoceremos que esa es la condición para ser cristianos de verdad. En la respuesta de Jesús, no solo se escucha una respuesta “filosófica” más al interrogante de un “académico” de Dios, sino una condición para saber qué es lo más importante que como cristianos debemos de hacer. Hay que amar a Dios y al prójimo, eso es claro y hasta se encuentra detallado en la Palabra de Dios de qué forma lo podremos hacer, pero no dejará de ser una ley más, una filosofía más hasta tanto no reconozcamos que Jesús es quien permite el acceso al reino, por nuestra fe en él y nuestra entrega a él y no por nuestro cumplimiento de leyes.
Salmo:1
A.T.:Ex 20:1-17
Epístola: Ro 14:17-19
El 18º Domingo después de la Trinidad tiene como tema el “Mandamiento más importante”, a partir del Evangelio que, habla tanto del amor a Dios como al prójimo. Esto quizás nos da la oportunidad de pensar acerca de la relación de los cristianos con el pueblo judío pues este mandamiento en su forma doble proviene completamente de la tradición judía. Por cierto que, los otros textos no siempre tienen en mente al “mandamiento más importante”, sino que hablan sobre el seguimiento en general. El texto del AT es la sección de los “10 mandamientos”.
En el 18º Domingo después de la Trinidad escucharemos la respuesta de Jesús a la pregunta, cuál es el mandamiento más importante, hacia el cual debemos encauzar nuestra vida. No es fácil seguir este mandamiento en todas las situaciones y a menudo nos damos cuenta que somos culpables ante Dios y ante nuestro prójimo. Y más importante es aún saber para nosotros que el único que cumplió fielmente este mandamiento fue: Jesucristo.
Himno: “Señor que pueda ser” (oración de S Francisco de Asís) CL 17
“Dios no llama a gente capacitada, él a los que llama capacita”
Sheri Wilson




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