21º Domingo después de Trinidad
“La armadura espiritual”
“Ustedes han oído que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente.” 39 Pero yo les digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.40 Si alguien te pone pleito para quitarte la capa, déjale también la camisa.41 Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos.42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda.
43 Ustedes han oído que se dijo: “Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.” 44 Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen,45 para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. El hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos.46 Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos?47 Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles?48 Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto”.
Mateo 5:38-48 (Predicación)
Salmo: 119:10-15
AT: Jer 29:1-14
Ef 6.10-17
El tema del 21º Domingo después de Trinidad es determinado por la epístola (Ef 6:10-17). Se habla sobre la “armadura de Dios”- San Pablo compara los instrumentos de guerra con los de la fe. Esto no se contrapone al Evangelio de amor a los enemigos –en este texto se trata por cierto sólo del resumen de la larga lista de Efesios 6–.
El texto del Antiguo Testamento parece no tener mucho que ver con la “armadura espiritual”, es decir que, se deberá observar el v. 7 como tipo del arma, gracias a la cual pudo vivir el pueblo judío durante el exilio. Hablar de un armamento sea o no espiritual- parece hoy un poco lejano. Estas ilustraciones corresponden a un mundo extremo, no al pacífico mundo de la iglesia. Aunque observamos que, también dentro de la iglesia se ven las cosas de forma humana y aún hasta se han usado armas –de esto lógicamente no habla Pablo.
El discurso de Jesús acerca del amor a los enemigos en el 21º Domingo después de Trinidad nos muestra cuáles son las armas que podemos y debemos usar contra nuestros enemigos. El arma del amor conlleva la promesa que, Dios obrará por medio de ésta; de esta manera podemos confiar reposadamente, aunque haya veces que nos parezca sin efecto y sentido.
También los cristianos utilizan armas, pero no las que hieren, por lo menos no por regla, puesto que son armas espirituales que nos fortifican y al mismo tiempo nos sirven para proporcionar el amor palpable de Dios a las personas con las cuales nos encontremos. De esta forma queremos armarnos en el Culto, para poder estar protegidos ante los desafíos del diario vivir.
Himno: Nº 254 “Firmes y adelante”
La oración es el arma y el medio de poder más fuerte de los cristianos. Si ellos deponen estas armas, el enemigo gana terreno y luego toda la batalla. Helene Wiebe




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