Domingo de Pentecostés
“La llegada del Espíritu Santo”
“Le contestó Jesús:
—El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él.24 El que no me ama, no obedece mis palabras. Pero estas palabras que ustedes oyen no son mías sino del Padre, que me envió.
25 »Todo esto lo digo ahora que estoy con ustedes.26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.27 La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden”.
Juan 14:23-27 (Predicación) Escuche esta lectura en Audio Biblia
Es una tarea de todos los que nos decimos cristianos, poder ser sinceros acerca del lugar que le damos al Espíritu Santo de Dios cada vez que nos toca celebrar el Domingo de Pentecostés. Poder diferenciar la celebración como una costumbre y darle un espacio para la invocación verdadera del Espíritu en nuestras congregaciones. Nadie puede negar que en la mayoría de nuestras comunidades no esté el Espíritu, sin embargo muchas veces no intentamos “ser llenos” del mismo como el apóstol nos exhorta. Poder concebir el Espíritu Santo en nuestras comunidades en la forma que Cristo lo postula requiere para ello obediencia a su Palabra. La liturgia, como adoración a Dios, no es suficiente para invocar el Espíritu, es necesario que esa adoración esté comprometida con la decisión sincera de la obediencia a El. Además de creer, debo además tener la decisión personal de obedecer a Dios, como condición para recibir ese Santo Espíritu (Hch 5:32) la Biblia nos llama a buscar esa Paz, que saca toda angustia y cobardía, mediante el Espíritu, y es más, se nos llama a ser llenos de ese Espíritu (Ef 5:18).
Contaba en forma anecdótica Nicky Gumbel así: “En mi casa tenemos un calentador a gas. El piloto siempre está encendido, pero el calentador no siempre está a toda potencia. Algunos solamente tienen en piloto el Espíritu Santo encendido en sus vidas, mientras que cuando son llenos del Espíritu, se encienden todos los quemadores. Cuando uno observa a esta gente, se puede ver y sentir la diferencia”.
Enzo Pellini
Salmo: 118:24-29
A.T.:Nm 11:11-25
Epístola: Hch 2:1-18
En la fiesta del Pentecostés celebramos el “nacimiento de la Iglesia”. En este día quincuagésimo después de Pascua Dios derramó su Espíritu sobre la congregación y a partir de entonces no lo ha retirado. De esta forma queremos reflexionar acerca de lo que se dice en la Biblia sobre el Espíritu, y buscamos reconocer de qué formas actúa también entre nosotros hoy el Espíritu de Dios.
Himno: “Llena oh Santo Espíritu” –descargue en MP3- (Interpretado por el coro de la Congregación de Crespo)
“Donde se ora, el ambiente espiritual se transforma. La gente se siente bien. El amor es palpable; el Espíritu Santo de Dios llena los espacios”.
Friedhold Vogel
“Tengo un guante en la mano. El guante por sí solo nada puede hacer; pero cuando mi mano está dentro de él, este puede hacer de todo – aunque en realidad no es el guante, sino mi mano la que está adentro. Nosotros somos guantes, el Espíritu Santo en nosotros es la mano que, hace la obra”.
Corrie ten Boom





(15 de abril de 1892 - 15 de abril de 1983) fue una escritora y activista neerlandesa, célebre por brindar refugio a los perseguidos por el régimen nazi.
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