15º Domingo después de Trinidad
“Los bienes terrenales”
»Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa?26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?
28 »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan;29 sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos.30 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?31 Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” 32 Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.34 Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas”.
Mateo 6:25-34 (Texto de predicación) Escúchelo en Audio Biblia
Depender de los bienes materiales no hace bien. No sólo sujetan nuestros cuerpos, sino también nuestras almas. El presente texto nos llama a liberarnos de estos bienes. De última nada significan; tampoco nos ayudan a la salvación. Por el contrario, preocuparnos por el mañana nos aleja más de Dios. La acumulación material tampoco nos sirve, ni nos justifica, es más, mientras hay muchos que constantemente acumulan otros mueren de hambre.
Nuestras riquezas no nos aseguran el futuro. Debemos reconocer que Dios es el que provee y cuida y él que da lo poco o mucho que tengamos. Sólo podremos vivir seguros si nos mantenemos junto a Dios y obedecemos sus mandamientos y uno de ellos habla de compartir lo que tenemos con los que no tienen.
Salmo: Sal 127:1-2
A.T.:Gn 2:4b-9 (10-14).15
Epístola: 1 Pe 5:5-11
El 15º Domingo después de Trinidad tiene como tema “los bienes terrenales”. Trata acerca de las preocupaciones, el miedo al futuro, a lo que el mañana traerá, el miedo por las cuestiones corporales, de tener un techo sobre la cabeza. Algunos textos parecen tener una cierta enemistad hacia lo corporal, algo de lo que hoy en día se considera como todo lo contrario. Es por eso que, hay que cuidarse de no llegar a “demonizar” los dones de Dios de los cuales vivimos.
En el 15º Domingo después de Trinidad nuestra vista se dirigirá hacia los bienes terrenales. No debieran ser nuestra única y primera preocupación. Pues así seremos libres de poder seguir a Jesús. A menudo nos hemos conseguido con gran esfuerzo un estándar de vida que nos proporciona un sentimiento de holgura y bienestar. Mantener este nivel de vida muchas veces es difícil y eso determinará el miedo al futuro con relación a nuestras vidas. En el 15º Domingo después de Trinidad, se nos recuerda por medio de las lecturas que todo, lo que en esta vida tenemos es pasajero, sin embargo nos consuela saber que Dios no nos deja, aunque hayamos perdido todo lo que tenemos.
Himno Nº 255 CC “Que mi vida entera esté” Descargue en Cancionero
“El esfuerzo y el bienestar no son contrarios a la fe. Pero preocuparse va en contra de Dios”.
Martín Lutero





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